25 de abril de 2016

Aviso: Conejo Viejo Busca Nueva Silla de Ruedas

1. "Tal vez no era lo que parecía, pequeño. Tal vez sólo miraste mal. Estaba oscuro (¿Qué tan oscuro podría haber estado para no verlo correctamente?), estabas cansado, no lo sé. Pero tal vez... no, seguramente no era lo que parecía. O al menos lo que creíste. :pequeña pausa: Lo lamento. De verdad lo lamento. Supongo que no hay mucho que pueda hacer llegado este punto (Pudiste haberlo hecho antes, no esperar hasta ahora). No, no, no me mires así. En el fondo sabías que sería de esta manera. No te mientas, ya no más. Entiendo si en algún momento te sientes mal, molesto incluso. No te puedo culpar. Pero... tampoco puedo hacer nada (¿De verdad no puedes?), lo siento. Sencillamente no me siento para ello. No sé qué podría hacer (No, seguro que no... :suspiro:). Lo lamento." :sale del cuarto:

2. "Después de mucho pensarlo (Mucho, sí, cómo no. ¿A quién engañas?), llegué a la conclusión de que, sí, existe la muy ligera (Ligera... sí...) posibilidad de que todo haya sido causado por ella. ¿Te das cuenta? ¡Las fechas incluso encajan! Las fechas, los sucesos, las fotografías... Es como un (muy cruel) rompecabezas. Simplemente ya no es lo mismo. El tiempo pasa, lo sabes. Es posible que aún no se note, pero pasa. Y, como te estás dando cuenta, no es justo con todos. Vaya :alargando la primera -a-: que no es justo. Y eso sólo tomando en cuenta lo que me has dicho. Supongo que hay más historia. Incluso historia que tú mismo no sabes. Y... :pausa: sé que no vas a preguntarle (No, supongo que no) . Así que, siendo así... mejórate pronto, ¿vale?. ¡Ánimo!" :sale del cuarto:

3. "¡...erta! ¡Despierta! No sé cuanto tiempo llevo hablando y tú ni en cuenta. En fin, te decía. Es mejor así, ¿no? Digo yo. La esperaste y no llegó. Y no fue sólo una vez. Lo sabes mejor que yo (Sí, sí, lo sé). Venga, no te desanimes ("...más..."). Podrías verlo de esta manera. Es para bien. Todo. Todo es para bien. Incluso... :mira hacia abajo: el que estés aquí. Estoy seguro que de aquí todo será para arriba. Ya verás. Es cuestión de tiempo. Poco a poco verás que todo esto no es más que una mala pasada. (En cuanto salga de aquí, querrás decir...) Sí, ya verás. En cuanto salgas de aquí (¡Mira! Parece que me lees la mente.). :ve el reloj: Mira, debo irme, pero prometo pasar pronto de nuevo, ¿está bien? (Sí, claro... Yo aquí espero. No es que pueda ir a algún lugar, ¿cierto?) Cuídate. Todo estará mejor, vas a ver." :sale del cuarto:

4. ¿Desde cuándo eres así, eh? (¿Sabes? Casi podría darte la fecha exacta...). No te recordaba de esta manera... Vaya que estás hecho un problema. En la que te metiste. ¿No me digas que nadie te dijo nada a tiempo? (Sí, sí me dijeron...) Alguien, ALGUIEN tuvo que haberte dicho (¡Que sí! Ya lo sé...). Digo, aunque fuese por cortesía. Y mira cómo has acabado. :mueve la cabeza: No, no, no es posible. Sin nadie que te vigile, sin nadie que pase a ver cómo estás, cómo te encuentras. Creo, ahora que recuerdo, que jamás fuiste muy bueno con estas cosas (Me conoces mejor que nadie.). Te juro que si yo hubiese estado aquí, jamás, te digo, ¡jamás! te hubiese permitido que... :voltea hacia la puerta: ¡Oh! Ho... hola. Disculpa por el alboroto. :desvía la mirada: Creo que me iré. :regresa la vista: Mejórate. :sale del cuarto con paso apresurado, con la cabeza hacia abajo:

- "Hola", - dijo.
- ... -
- :suspira, mientras mira por la habitación: "Creo... que hay muchas cosas que hablar".

:Silencio:

14 de abril de 2016

Simultaneidad Correspondida

"¿Me dirás qué significa?"

La belleza de lo ordinario, transcrito en una tranquilidad que no se había sentido en meses, ampliamente discutida y discutidamente ampliada, toma forma en los tan ansiados brazos de a quien tanto se echó de menos. Más allá de lo que implica, de las noches en vela, de la impaciencia diurna y del eterno esperar... Más allá de lo posible o lo imposible, del destino, de lo que se imaginó en aquel primer momento. Todo podría resumirse en un par de incompatibles palabras, y aparentemente impronunciables. 

Hablar de los ciclos, no tan circulares sino un poco más cuadrados, en que lo que cambia no son las personas sino las circunstancias. A pesar de ser cuadrados, avanzan, y se quedan presentes más tiempos del que podría ser recomendado. Como alimañas se alimentan de esperanza, y siendo esta esperanza siempre floreciente, se hambre es siempre desgarradora. Desgarra y destroza todo lo que ha sido, y desgarra y destroza todo lo que sigue siendo, pues renace y se forma y desea y anhela y desespera mientras tanto. 

¿Y si en algún momento regresaras? ¿Qué sería de mí? Los viajes no serían tan sencillos, rayando en lo imposible. Los sueños carecerían de sentido, y tanto que se haya dicho caería en desilusión. ¿Qué hacer? ¿Qué hacer? ¿En qué momento se volvió tan largo? Alcanzado el momento en que no importa para donde se voltee, está por todos lados. Hasta cuando y donde se supone que no debería, sin culpas o responsabilidades, prisas inconcebibles y consecuencias notoriamente disfrutadas.

Seguramente ha cambiado. Seguramente no pasará otra vez, Seguramente siempre se está equivocado, Seguramente todo aquello que ha pasado y pasará seguirá cambiado sin algún poder que lo detenga. Y si las imágenes siguen volando, tal vez deba tomar una de vez en cuando y grabármela para jamás olvidar, y así siempre saber lo que se siente y lo que es y lo que será cada vez y a cada intento cuando la pantalla se vuelve de colores y formas diferentes, incomprensibles, y las palabras se convierten en canciones increíblemente repetitivas, que no dejan de sonar, que no abandonan.

¿Me dirás qué significa? ¿Me lo explicarás de nuevo? ¿Siempre que lo necesite, siempre que te lo pida? ¿Me dirás que aún significa lo mismo?